Junto a su familia, compañeros y vecinos sostiene un merendero y comedor en su casa de Fiorito, «la ciudad de Maradona», dice con orgullo. Milita en La Cámpora y dice que el sábado fueron reprimidos y sintió mucho miedo, pero que volvería a ir una y mil veces. «¿Cómo no vamos a ir a acompañar y proteger a Cristina, si ella nunca se dobló ni bajó los brazos?», pregunta. 

“Le dijimos a Cristina lo preocupadas que estábamos y que repudiamos el accionar del jefe de gobierno de la Ciudad, que ya cae en el ridículo», le contó Taty Almeida a Página/12. Estela de Carlotto le transmitió a la expresidenta el cariño que Madres y Abuelas sienten por ella y la reivindicó como una “mujer brava”. Rodeada de militantes por la memoria, la verdad y la justicia, CFK les reclamó a los dirigentes de Juntos por el Cambio que “resuelvan de otra manera su interna entre los halcones y las palomas pero no a costa del funcionamiento de la democracia”.