La legisladora porteña del Frente de Todos evidenció un estuche con 28 balas de plomo y dos cargadores que llevó un agente de la policía porteña. Los proyectiles fueron hallados por los propios manifestantes heridos. “Así como reprimieron, así como decidían quién entraba y quién no a la casa de Cristina, ahora también resulta que la policía cargaba balas de plomo, cosa que está prohibida, y encima se les caen al piso”, sostuvo Fernández. El contrato que prueba la compra de esas municiones.

Lo que alguna vez fue uno de los palacetes más bellos de la ciudad, y casa de presidentes, es hoy el lugar sobre el cual se erige la Biblioteca Nacional. De la antigua construcción solamente queda en pie lo que era la casa de los mayordomos, que alberga al Instituto Juan Nacional Domingo Perón. Desde 2008 es Monumento Histórico Nacional. En la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA se conservan restos de la demolición.