De origen radical, Milman fue saltando entre distintas agrupaciones y pequeñas alianzas de posicionamiento individual hasta recaer bajo el ala de Patricia Bullrich. Como secretario de Seguridad Interior presentó un protocolo para criminalizar la protesta social, defendió el gatillo fácil de Chocobar y fue uno de los encargados de demonizar a las comunidades mapuches. Su rol en los casos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.