Una mujer escuchó ruidos en un quincho. Le pareció que
alguien cantaba algo en la noche oscura del barrio La Esperanza de El
Bolsón. Por las dudas, llamó a la policía. Todavía nadie buscaba a la persona que apareció poco después. No hubo operativos fantásticos. Y la publicitada «alerta azul» sólo era una búsqueda de paradero. El caso, lo que viene y la campaña anti-mapuche de la oposición.